¡CHAO SOCIO!

¡CHAO SOCIO!

Hace unos 26 años conocí al entonces senador Bernardo Guerra Serna, por él, por el partido liberal, decidí dedicarme a hablar, a escribir sobre la actividad política…

Tras conocerse la muerte del dirigente popular, “El Socio” Guerra, exalcalde, exgobernador, expresidente del Senado y exconcejal, y quien, además, tuvo el poder por más de dos décadas en el país, se me refrescó la memoria…

Hizo lo que quiso y demostró que no hay que ser de “sangre azul” para hacer lo que se quiere cuando se tiene el favor de las mayorías, ese es su legado…

Hace un par de días en una llamada que le hice a su hijo mayor pregunté por el “Taita”. -Ahí está hospitalizado otra vez de lo mismo, dijo. -Como “El “Socio” fue un roble toda su vida, se parará de esta también, pensé…

A mediados de los 90, un día cualquiera a eso de las 10:00 de la mañana el director del noticiero Marino Restrepo me llamó para decirme que lo acompañara a entrevistar al jefe que había acabado de llegar a su oficina que estaba ubicada en el segundo piso del edificio.

Par de escoltas, dos carros esperaban a fuera mientras me disponía a preparar un par de preguntas para el jefe a quien no conocía, había escuchado un par de cosas y en ese momento era más susto que curiosidad cumplir con la tarea impuesta: hacer una entrevista…

De la mano de Hernando Manrique Preciado y Marino Restrepo Maya conocí al “Socio” Guerra, un viejo serio, inexpresivo y con voz de bajo con quien a través de un “remoto radial” improvisado empezaron los primeros dos difuntos a preguntar sobre el Congreso, el presidente Samper y las diferencias con Pastrana.

Me transformé en oyente y más tranquilo, me dediqué a escuchar una amena conversación que prácticamente se convirtió en la primera clase de política, actividad de la que se presume es la manera particular para afrontar aquellos conflictos que deben resolverse democráticamente.

Entre la conversación, el senador, en su último periodo constitucional para ese momento en el Congreso, se refería al “Proceso 8.000” y al desgaste de la colectividad bastante dividida debido a que unos estaban en contra y otros a favor del presidente de los colombianos a quien “manoteaban” por haber recibido en su campaña electoral dineros provenientes del narcotráfico, de Cali.

Cuando uno de los occisos periodistas me dio la palabra, algo sudoroso acaté en preguntar: -Senador, pero con tanto conflicto interno lo más probable es que el partido liberal se acabe…

¡Virgen Santa, que dije por Dios! Guerra abrió los ojos, me mostró los dientes y alzó la voz para enfatizar que la crisis del partido era una coyuntura más que sería superada sin contratiempos.

La entrevista cambió de ritmo y tono al punto que la confrontación fue mucho más agradable superando el discurso monotemático y bastante partidista.

A partir de ese momento los dos difuntos mis profesores de periodismo político, Manrique y Marino no dejaron de invitarme a entrevistar a Guerra, quien siempre exigía que estuviera presente, y que por más que se le alterara, siempre permitió que preguntara lo que me diera la gana. ¡Abrazo Socio!…

Un viernes del mes de agosto del 2013, hace unos siente años, tuve la oportunidad de grabar una de las últimas intervenciones del “Socio” Guerra, quien estaba acompañado, en esa ocasión, de su amigo, también fallecido exministro, exsenador y excandidato presidencial, Horacio Serpa Uribe…

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