CUANDO EL SILENCIO PROTEGE AL PODEROSO: LAS DENUNCIAS POR ACOSO SEXUAL

Las denuncias por presunto acoso sexual que hoy salpican al gerente de RTVC, Hollman Morris y a dos reconocidos periodistas y presentadores del principal canal privado del país no son un simple escándalo de temporada, son la prueba que en Colombia el poder mediático, político e ideológico sigue teniendo demasiadas formas de blindarse mientras las mujeres que denuncian pagan un alto costo por hablar.

Lea: LA FOTO DE HOY, EN ENCUESTA, ABELARDO CAE AL TERCER PUESTO

Lo primero que hay que decir es que aquí no hay sentencias judiciales en firme sino denuncias graves que obligaron a activar protocolos internos, pronunciamientos institucionales y una actuación de la Fiscalía.

Por eso no se debe caer ni en la absolución militante ni en la condena fanática, debería exigirse verdad, debido proceso y protección real para las denunciantes.

El caso de Hollman Morris no apareció ayer ni nació de una conspiración de redes. Desde 2019 existe la denuncia de Lina Castillo, y, desde hace un par de días, una carta firmada por más de 40 mujeres, entre periodistas, escritoras y abogadas, volvió a poner el reflector sobre lo que ellas describen como un entramado de silenciamiento, presión y uso del poder para intimidar a quienes hablan.

Ese dato, por sí solo, debería sacudir a cualquier gobierno que se proclame defensor de los derechos de las mujeres, y en especial, el de Petro, porque fue una de sus banderas de campaña.

Ahora puedes seguirnos en nuestro WhatsApp Channel

Además, las preguntas que también se hacen algunos son:

¿Dónde están las feministas que antes salían con megáfono, cartel y furia a protestar contra el patriarcado, la violencia de género y cualquier expresión de machismo?

¿Dónde están ahora cuando uno de los más visibles defensores de Petro vuelve a ser señalado por presunto abuso y por denuncias de presunto silenciamiento contra una mujer que decidió hablar?

El feminismo no puede ser valiente sólo cuando el acusado está en la otra orilla ideológica.

¿Dónde están Corcho, Pizarro, Carrascal, Zuleta y la “baretera” de Boreal para defender las mujeres? Las mujeres presuntamente acosadas por Morris…

Peor aún, la incoherencia se vuelve todavía más evidente cuando se observa el comportamiento del Presidente.

En medio del lastimoso accidente aéreo de este fin de semana en el sur del país en el que murieron varios militares y otros quedaron heridos, Petro llamó “mujer vampira” a una senadora y “princesa de la oligarquía” a una exvicepresidenta, además que volvió a usar la descalificación contra una mujer opositora, Claudia López, con la expresión “animal de carroña”.

No es un asunto aislado, Petro usa un lenguaje de demolición personal que degrada la discusión pública y política, además que normaliza el agravio cuando la contradicción viene de una mujer.

Ahora puedes seguirnos en nuestro WhatsApp Channel

Ahora puedes seguirnos en nuestro WhatsApp Channel

¿Qué otra cosita se le ocurre al presidente para insultar a las mujeres hoy? Le postearon al mandatario desde redes sociales…

Cuando desde la jefatura del Estado se reemplaza el debate por el apodo hiriente, el mensaje que baja por la escalera del poder es devastador.

Petro no soporta la contradicción del opositor a quien no le responde, por el contrario, lo caricaturiza; no le debate, lo degrada; no lo escucha, lo convierte en blanco.

Eso no es liderazgo progresista, es un machismo obtuso, paleolítico y vetusto a través de una patética retórica revolucionaria.

Ahora puedes seguirnos en nuestro WhatsApp Channel

“YO TAMBIÉN”

Las denuncias contra periodistas de la televisión pública y privada despertaron un fuerte “METOO” en Colombia.

Las denuncias contra Morris y los dos presentadores del canal privado abrieron una compuerta difícil de cerrar debido a que testimonios de colegas, pronunciamientos de solidaridad, exigencias de protocolos serios y una discusión de fondo sobre las jerarquías masculinas en las redacciones, reclaman responsables ya.

El problema dejó de ser un caso individual y ahora es un espejo incómodo del periodismo colombiano.

Este nuevo sismo también arrastra y recuerda a otras figuras del gobierno del amor y de la vida progresista.

El caricaturista “Matador” carga desde hace un par de años un expediente público por violencia intrafamiliar, además que el ministro Benedetti ha enfrentado denuncias por presunta violencia de género contra su esposa.

La coincidencia no demuestra culpabilidades automáticas, pero sí exhibe una verdad política perturbadora y es que buena parte del discurso moralista de ciertos sectores se derrumba cuando el señalado es uno de los propios.

La diferencia entre los dos casos mediáticos hoy bajo la lupa de la opinión pública es bastante reveladora.

En el canal privado hubo exposición institucional del problema, activación de protocolos y un mensaje público de respaldo a las eventuales víctimas.

En el caso de RTVC, en cambio, lo que denuncian las firmantes de la carta es una lógica contraria, persecución judicial, revictimización y uso del aparato institucional para intimidar. Esa divergencia no resuelve la verdad judicial, pero sí retrata dos maneras radicalmente distintas de enfrentar una grave acusación.

Ahora puedes seguirnos en nuestro WhatsApp Channel

Ahora puedes seguirnos en nuestro WhatsApp Channel

La Fiscalía que abrirá una investigación por las denuncias de presunto acoso sexual conocidas en el caso del canal privado, habilitó el correo denuncia.acoso@fiscalia.gov.co para recibir información, además que se han iniciado también las preliminares judiciales alrededor del expediente relacionado con Castillo y Morris.

Ahora puedes seguirnos en nuestro WhatsApp Channel

Ahora puedes seguirnos en nuestro WhatsApp Channel

En enero de 2024, la Procuraduría había pedido tramitar denuncias por presunto acoso laboral contra Hollman Morris dentro de RTVC, además que recopiló información sobre el manejo interno de esas quejas por lo que el debate actual no cae en un vacío, sino sobre el historial de alertas previas que no se deberían ni minimizar menos archivar por conveniencia política.

El fondo del problema no es Hollman Morris, ni los dos periodistas del canal privado, ni los insultos de Petro. El fondo es una cultura de poder que todavía cree que la denuncia femenina puede aplastarse con prestigio, cargo, micrófono, ideología o fanatismo.

Mientras eso siga ocurriendo, el verdadero pacto de silencio no será el de las redacciones ni el del escenario político, será el de una sociedad que exige justicia selectiva según el color del acusado.

Ahora puedes seguirnos en nuestro WhatsApp Channel

Lo último

Noticias relacionadas

Ruben Benjumea
Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.