sábado, julio 20, 2024

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TIRO AL BLANCO N° 150

Admito que acepté la invitación de Luis Alfredo y sus correvediles, más por morbo que por conseguir una noticia. Observar a esos exfuncionarios tocando pavimento como cualquier ciudadano promedio ratifica el significado de la Rueda de la Fortuna: “cuando llegamos a la cima, irremediablemente emprendemos la bajada”, así están.
Advertimos en varias ocasiones que sí Fajardo era electo Gobernador de Antioquia, les iba a esculcar por debajo de los calzones hasta encontrar lo que sea, con tal de joder a Luis Alfredo. Fajardo necesita cuestionar al máximo sus antecesores para brillar con luz propia, y poder fortalecer su posible postulación como candidato a la presidencia de la república con la ayuda de la misma clase política, pero sin caciques y dinosaurios que no le copian su discurso. No son gratuitas las amistades, que el “biche” mandatario seccional viene consiguiendo en varios departamentos del norte del país.
En el encuentro con la prensa, la actitud fue diferente. Esos periodistas de bajo perfil, que reproducen  a pequeña escala lo que dicen los grandes, se convirtieron en generadores de opinión en el país, los recibieron con afecto y cariño. Otra vez la desprestigiada prensa local cobra su importancia, ese periodista con un programa de radio en la “Voz de la Conciencia” o con una paginita en internet como esta, sirven para reproducir la protesta a los oprobios y vejámenes en contra del impoluto exgobierno conservador.
Hasta alias “Banano”, estuvo sonriente y abrazador, estuvo a un pelo de manifestar afecto, pero repetimos, el poder es para poder, el que gana es el que goza, y el que tiene el sartén por el mango en la actualidad, es Fajardo.
Lo peor que le puede pasar a un gobernante, es perder el poder. Convertirse en exgobernante es lo más cruel que le puede pasar a un mandatario, pero es inevitable. “Venido a menos”, fue precisamente la sensación que dejó el exgobernador, Luis Alfredo Ramos y su cuadripléjico gabinete, durante el encuentro con la prensa, que tuvo como objetivo aclarar las impresiones del oráculo fajardista, resumido en el mencionado Libro Blanco.
Vestido impecablemente como todo un “gentleman”, se le vio a Luis Alfredo rodeado por la mayoría de sus palaciegos, quienes de manera decidida apoyaron la gestión del nostálgico exmandatario seccional.
Con tonito pausado, o mejor, un poco timorato, diría yo, Ramos Botero retó al gobernador “Optimus Prime” a salir al ruedo, para debatir ante la opinión pública, cada uno de los puntos que la nueva administración cuestionó. Obvio, Fajardo, es incapaz, le corre a esa clase de retos, porque se enreda y le teme a la confrontación, lo que augura que no pasará nada en el escenario de la polémica.
Entre la perorata de Luis Alfredo, llamó la atención las aclaraciones sobre los refritos que los integrantes de los “transformers”, quieren reencauchar. El barquito de Uribe, y las armas desaparecidas de propiedad del departamento, por ejemplo, dice Ramos, son cuentos viejos que vienen de otras administraciones desde hace más de 15 años.
Luis Alfredo Ramos Botero, apoderó a los abogados Julio González Villa y Carlos Mario Molina, para que instauren la respectiva denuncia por injuria y calumnia en contra del verde gobernador, para quien la ética está por encima de la ley.
La muerte del Relacionista Público y profesor universitario Humberto López tiene a más de uno con la lágrima en el ojo. Toda muerte es lamentable y en tal sentido, solidaridad con su familia, hijos y amigos.
No voy a hablar de las bondades profesionales del profe López quien tuvo muchas, y que ya, seguramente, deberá estar terminando el primer nivel del extenso curso de arpa alrededor de ángeles y querubines.
Fui alumno del profe López, al igual que el presidente del Club de la Prensa, mi amigo Douglas Balbín hace más de una década. A Humberto López se le aprendieron cositas, pero no todo, porque no compartió la información necesaria para afrontar el desempleo que siempre hemos padecido. Prefería mejor responder con pildoritas y uno que otro chiste flojo.
En alguna ocasión, le pregunté: -profe, sería tan amable de explicarme ¿cómo se ofrece, se realiza, se ejecuta, se evalúa una asesoría para un cliente? Hubo silencio, hiperventiló. El viejo se salió por la tangente, pero respondió: -vea mijo, lo único que puedo decirle es que nunca se olvide del “¿Cómo voy yo?”.
En muchas ocasiones es necesario y hasta una obligación convertirse en un “sirirí”, en ese pajarito de pancita amarilla, que vive en zonas abiertas, cerca a los seres humanos. El “sirirí”, se encuentra en casi toda Colombia, especialmente en los concejos municipales y asambleas departamentales, en los medios de comunicación y hasta en universidades, listos para hacerse notar en el momento preciso.
El sirirí es agresivo y ataca sin miedo a quienes pasan cerca de donde vive cuando está anidando. Estos ataques se caracterizan por el escándalo que hacen y por la intensidad con la que molestan al que pasa, hasta descubrir sus verdaderas intenciones.
La última obra de los “Fajardo Moreno” tiene el nombre de “Panoramika”, proyecto habitacional compuesto por 8 torres de 20 apartamentos cada una, 2 por piso. Son unos 320 apartamentos aproximadamente con 5 pisos de garaje, ubicado en inmediaciones del Country Club en Las Palmas, donde el municipio ha invertido más de 60 mil millones de pesos los últimos años para la estabilización de los suelos.
Los cuestionamientos que hace el Presidente del Concejo de Medellín, Bernardo Alejandro Guerra, tienen que ver con la permisividad de la Administración Municipal a través de la Dirección de Planeación y las curadurías, que el año pasado, otorgaron nuevamente autorizaciones para la construcción de la obra, omitiendo los incumplimientos de esta firma constructora en otros proyectos habitacionales. Claro, Mauro Valencia era el Director de Planeación, quien tiene un parentesco familiar con los Fajardo y los favores se hacen completos.
“Panoramika”, cuenta con los diseños y gerencia de la empresa “Fajardo Moreno”, propiedad de la familia del señor Gobernador de Antioquia. La construcción del proyecto es responsabilidad de la firma CASAS, con la fiducia de Colpatria.
Sostiene el concejal liberal que las promesas de compraventa del proyecto son firmadas por Andrés Fajardo Valderrama, quien en la actualidad tiene varias denuncias por los incumplimientos en las entregas de varios proyectos urbanísticos como Platinum y Fores. Entre otros de los tapados se encuentra el proyecto Soler Gardens, de donde varios afectados denunciaron penalmente a Andrés Fajardo, hermano de Sergio.
Tener hijo, hermano y primo Gobernador de Antioquia, al que se le derrite la boca y que repite insaciablemente sus bondades cuando se refiere a la palabra transparencia, hace que un “sirirí” como yo, hurgue en la nariz de estos personajes que no quiebran un plato en casa.
Dicen los cercanos a estas personas que en el árbol de la familia Fajardo existen dos líneas progenitoras, los Fajardo Moreno y los Fajardo Williamson, estos últimos primos de “Optimus Prime”, con quienes realizaron proyectos urbanos conjuntos.
Resulta que ahora los Fajardo Moreno y los Fajardo Williamson, no se puede ver, debido a los desacuerdos en varios proyectos habitacionales viejos. Lo cierto es que en el portal de la Rama Judicial (ramajudicial.gov.co), en la pestaña Consulta de Procesos, se pueden evidenciar los innumerables procesos en contra de los Fajardo Williamson y Fajardo Moreno.
Por ejemplo, la firma Fajardo Williamson afronta una denuncia interpuesta por Intercrédito de Colombia, proceso en el que tienen responsabilidad Nora Elena Ramírez, Álvaro Fajardo Williamson, Raúl Alberto Fajardo Williamson, Andrés Fajardo Valderrama y Juan Diego Fajardo Williamson. Igualmente la empresa Cementos Argos, que integra el Grupo Empresarial Antioqueño, amante de las poesías del gobernador, demandó también a la firma Fajardo Williamson.
Para ajustar, en el momento existen fisuras entre los Fajardo Moreno. En la actualidad los hermanos Andrés y Rodrigo Fajardo Valderrama, no se pueden ver, no se hablan, por los mismos negocios de familia.
Los Fajardo Moreno y los Fajardo Williamson, tienen algo en común, un hijo, hermano y primo gobernador y un arrume de denuncias civiles y penales que tienen que sortear.
Está complemente claro que la Alcaldía de Aníbal Gaviria no hará esfuerzos para sostener o ratificar a Alejandro Gómez en el cargo de Gerente de Metrosalud.
La decisión se tomó, después del informe de la comisión de empalme, que detectó un déficit por unos 20 mil millones de pesos a diciembre de 2011. De acuerdo con el análisis del nuevo gobierno local, la mala gestión y el despilfarro, fueron los aspectos que determinaron cancelar la continuidad del “Hombre de la Tula”.

Por: Adolfo León Ospina Mejía
Las opiniones expresadas en esta columna no comprometen de ninguna manera la organización de la cual hago parte, son personales.
El Acuerdo 01 de 2012 por el cual el concejo de la ciudad da plena potestades al burgomaestre para que modernice la administración del ente territorial, deja muy mal parado al cuerpo colegiado pues renuncia a su función natural: control político.
No se explica cómo el concejo le deja al alcalde de la ciudad la libertad de escindir, suprimir, crear o fusionar entre otros verbos, cargos y secretarías sin más control que el que el señor Aníbal Gaviria, quiera autoponerse.
Sin embargo, el punto acá no es lo que pueda y/o quiera hacer el alcalde, sino la insensatez del concejo quien de manera irresponsable no asume sus funciones quien sabe a raíz de qué “acuerdo” entre las dos entidades.
Parece que los concejales olvidaron que los votantes depositaron la confianza en ellos para que trabajaran en su función natural y que no simplemente estuvieran en el recinto calentando sillas en el mejor de los casos, valga la pena decir que algunos de los concejales ejercen con mucha dignidad su cargo, pero este tipo de medidas deja muy mal parada una entidad que ejerce su función de manera intestina en cuanto no es permanente sino reaccionaria, conforme al cumplimiento o incumplimiento burocrático, sino valga recordar cómo el final del periodo de Salazar estuvo enmarcado por denuncias y debates cuando ya el ex alcalde había hecho lo que había querido.
Esperamos que en un futuro, cuando del Municipio sean despedidos cientos de empleados, sin más estudios técnicos que los arrojados por las deudas políticas del alcalde, los concejales no comiencen a adelantar debates de responsabilidad política para excusar su falta de carácter y de decisión para cumplir su función.
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Ruben Benjumea
Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.