viernes, abril 12, 2024

Lo último

Noticias relacionadas

DOS CAUSAS

Desde hace meses el ambiente laboral al interior del Grupo SURA no es el mejor por causa de los rumores que se presentan entre los genuflexos subalternos del empresario David Emilio Bojanini.

Para nadie es un secreto que el estilo para manejar las crisis por parte de Bojanini, cuando le incomodan asuntos laborales es ignorarlo todo por aquello de mantener la compostura y el decoro, con el fin de desviar las críticas al punto de rayar con la doblemoral, principal características de los godos.

Por dicha razón, frente a cualquier vendaval, catástrofe, problema, cuestionamiento o dificultad siempre se le verá al Presidente del Grupo SURA serio, inexpresivo y aparentemente tranquilo.

Las dos causas que por estos días mantienen pálido al Presidente del Grupo SURA y cabeza visible del Grupo Empresarial Antioqueño, GEA, son, por un lado, la supuesta demanda que instauró en su contra el exvicepresidente de Seguridad Social de las Compañías de Salud y Riesgos Profesionales de SURA, Carlos Andrés Ángel Arango, y por el otro, los comentarios que se vienen haciendo en círculos empresariales sobre su compañera sentimental, Paula Jaramillo.

Hace un par de meses explicamos que argumentando una necesaria reestructuración empresarial, despacharon para la casa a varios integrantes del Grupo SURA. Entre los despidos, el que más incomodidad generó fue el de Andrés Ángel, como regularmente se le conoce.

El hecho que se comenta y que tiene a Bojanini bastante incómodo, es que al parecer, fue el mismo Fernando Ojalvo, el otro exvicepresidente recién jubilado de SURA, y al que le impidieron el ingreso al Consejo Directivo de COMFAMA, el que asesoró a Carlos Andrés Ángel para instaurar el litigio por daños y perjuicios, debido a que salió molesto con el grupo empresarial.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

 

Artículo anterior
Artículo siguiente
Ruben Benjumea
Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.