domingo, abril 21, 2024

Lo último

Noticias relacionadas

SIN FÓRMULA

Paralelamente a la temporada de flores y silletas que acaba de culminar, las reuniones de posibles aspirantes a la Alcaldía de Medellín y Gobernación de Antioquia no dejaron de presentarse.

Las especulaciones no cesan con el objeto de generar percepciones ante la opinión pública en torno a los nombres que podrían postularse como posibles precandidatos o candidatos a los gobiernos local y seccional.

En el último programa de televisión que tengo la gran oportunidad de presentar junto a los periodistas Juan Carlos Velásquez y José Ignacio “Nacho” Mejía, hicimos un comentario sobre la posible fórmula electoral entre el actual gerente regional de la ANDI, Juan Camilo Quintero y el exalcalde Aníbal Gaviria. Pues mandaron razones…

El mismo Quintero mandó a decir que no es cierto el comentario de la posible aspiración electoral, y aclaró, que está feliz de la moña al frente de la ANDI en Antioquia.

Lo que supimos de una muy buena fuente, visitante recurrente del Palacio de “Nari” es que Camilo Quintero no desaprovechará la oportunidad para gestionar un posible apoyo con el fin de convertirse en el nuevo Director Ejecutivo de Comfenalco Antioquia tras conocerse el nombramiento de Carlos Mario Estrada como nuevo Director Nacional del SENA. Averiguamos más y advirtieron que el Consejo Directivo está analizando hojas de vida para designar el nuevo director de la Caja.

Ahora, la percepción que se quiso generar en torno al nombre de Aníbal Gaviria también como posible aspirante en las próximas elecciones territoriales de 2019, tampoco cogió fuerza.

Un mensajero del recién posesionado presidente Iván Duque explicó que no saben dónde acomodarlo, y a lo mejor, lo metan en la Alta Consejería para el Posconflicto, cargo que dejó su amigo, el chamuscado Rafael Pardo Rueda.

Artículo anterior
Artículo siguiente
Ruben Benjumea
Soy periodista por vicio y bloguero por pasión y necesidad. Estamos fortaleciendo otra forma de hacer periodismo independiente, sin mucha censura, con miedo a las balas perdidas, pero sin cobardía.