jueves, abril 18, 2024

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¿Y EL OTRO MEDIO?

El pico y placa ambiental aplicado en Medellín para mejorar las condiciones del aire que respiramos todos los habitantes del Valle de Aburrá, es simplemente un descaro. Hoy -dirán que es una medida temporal y de emergencia- tener un vehículo en Medellín y los demás municipios que componen el área Metropolitana, es tenerlo por tres (3) días, es decir algo así como poder usarlo solo el 40% del tiempo para el que se compra.

Lo peor, es que después de dos semanas de aplicación de la medida las mejorías no se han visto y la (¿sanción?) medida, parece ser se extenderá en el tiempo, afectando a los mismos.

Es muy raro que toda la responsabilidad de limpiar el aire en Medellín y sus aledaños recaiga sobre un sector de la población que no es el principal foco de su generación, en otras palabras, donde están las sanciones, o las medidas en contra de la industria, que como se ve en redes todo el tiempo, con identificación clara, siguen arrojando sus residuos asesinos en el aire y en el agua.

Aún hoy con la medida de contingencia por toda la ciudad se ve la estela oscura que muestra el paso de los buses y camiones. Contaminación en su máxima expresión, pero parece que a ellos no les aplica la medida ambiental.

Y la alternativa de transporte que ofrece la ciudad es insuficiente, ya hasta el cansancio hemos visto imágenes y oído quejas del hacinamiento en que opera el sistema masivo de transporte del Valle de Aburrá, un sistema que parece lograr su éxito económico y operacional en la medida que atropella la dignidad de los ciudadanos, que bien por hacer parte de la gran mayoría de los sectores menos favorecidos, o víctimas de las medidas ambientales, tienen que recurrir al Sistema.

Es sospechoso también el silencio de los gremios, que en otros momentos han puesto el grito en el cielo contaminado de Medellín y que hoy no dicen nada, ¿será que a costa de los dueños de vehículos de transporte privado les han alivianado su carga de responsabilidad?.

La situación continúa, y mientras no haya medidas de fondo el cielo del Valle de Aburrá continuará opaco con la espesa bruma de contaminación que tiende a convertirse en un problema de salud pública.

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Adolfo Ospina
Licenciado en Educación Español y Literatura de U de A, apareció hace unos 4 años a este proyecto. Especialista en pedagogía de la lengua escrita de la Universidad Santo Tomás, Ambientalista y defensor de los derechos de los animales, peor que Vallejo.