CLOACA

CLOACA

La pésima gestión del presidente Iván Duque Márquez que ha decepcionado a propios y extraños, a copartidarios y opositores, a moros y cristianos, ha aumentado las expectativas sobre su sucesor, tanto en los que quieren serlo como en los que preocupados esperamos que sea uno en especial.

Al variopinto partidor de los aspirantes a montarse en la vaca loca que será la presidencia de Colombia en el próximo periodo llegan cada vez más mecenas, más caudillos, más mesías con la fórmula mágica para sacar al país del agujero negro en el que “el que dijo Urbe” nos va a dejar.

La realidad política colombiana es muy confusa, en primer lugar, la mengua significativa, completamente comprensible, de Uribe y del partido de gobierno que después de 21 años ostentando el poder está llegando a su ocaso natural, con el impulso, no pequeño que da ser el doliente de un completo incapaz que los representa, deja acéfalos y altamente asustados a gran cantidad de incautos que creen aún en ellos.

Bajo esa realidad innegable, los áulicos irrestrictos del “triple ex”, como también es de esperarse, han empezado a tomar distancia, ya le pasó a Jesús con su gran amigo Pedro que lo negó tres veces, y él es del que sabemos, seguramente los otros lo hicieron de manera más solapada.

Ahora, personajes como Rodrigo Lara Restrepo, quien trabajara en la presidencia de Uribe como zar anticorrupción, militara de manera decidida en el partido más cuestionado por las características de sus miembros como ha sido Cambio Radical, busca escampadero, con muchos otros, en el amplio alar de lo que ambiguamente se denomina Centro.

La misión de Lara, quien en entrevista planteara que el “centro” es la posibilidad que tiene el país de aislarse de la izquierda marxista y de la derecha populista (me imagino que tiene elementos para decir esto último) es crear una balsa salvadora para aquellos que viendo el barco hundirse empiezan a saltar.

A la balsa llamada “centro” están llegando tantos que no aguantará el peso, y por su autodenominada y falsa pluralidad, también tenderá a naufragar en las aguas tormentosas de la política nacional, pues el peso de los políticos tradicionales y de los poderosos no políticos la hará hacer agua.

No es inocente la jugada de Lara y los Galanes, no gavilanes, (hijos de Galán), que como los representantes más ortodoxos de nuestro ecosistema político (han aprendido cositas los muchachos), saben cuál es el momento oportuno para abandonar el barco y ni de fundas hundirse con él.

Pero no son los únicos, ya lo hizo Benedetti, quien en voltereta acrobática terminó cogidito de la mano con Petro en la Colombia Humana. Se preguntará uno si darle la “arrimada” al Senador por el partido de U, es una jugada habilidosa para incluir la maquinaria electoral necesaria para alcanzar la presidencia o una torpeza suma de “abrir el espectro político” del egocéntrico Gustavo.

El resumen de la cloaca política actual es el siguiente: hay un partido moribundo, duélale a quien le duela y cóbresele a quien se le tenga que cobrar, Centro Democrático; hay un movimiento fuerte que representa un paisaje de poder inexplorado en Colombia como es la izquierda, Colombia Humana; hay un movimiento de derecha moderada, valiente e interesante pero confuso en su andar (recuerdo “Fábula de los tres hermanos” de Silvio Rodríguez), El Partido Verde; y hay una gran cantidad de esquirlas, de todo pelambre y color, desesperadas por no perder todo el pastel que han tenido: “los de siempre”, los delfines, los viejos nuevos que han tenido todo para cambiar las condiciones del país pero que no lo han hecho pero ahora sí lo harán.

ESTRIBILLO:

Han surgido quejas y reclamos, y hasta felicitaciones, sobre la aplicación con la que se organiza la vacunación que se llevará a cabo en los próximos días (ver para creer).

Las quejas se repiten entorno a muertos en lista de espera y octogenarios que, aunque enterrados por la aplicación andan dando lora por ahí. La respuesta del encargado del asunto es que cruzaron base de datos de la registraduría, de las EPS y de otras entidades, olvidó el funcionario que se habría evitado miles de inconvenientes e inexactitudes con solo recurrir a la DIAN, ella sabe todo de todos nosotros, y si no cree pregúntele.

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