MEJOR, PEOR, PERO NO IGUAL

MEJOR, PEOR, PERO NO IGUAL

Desde las 2:00 de la tarde con crispetas, maní y Zero me “aplatané” para no perder detalle de la posesión del primer presidente de izquierda de la vida republicana de Colombia.

Desprevenido y desprovisto de cualquier virulenta infección ideológica, el interés fue presenciar la llegada oficial de Gustavo Francisco Petro Urrego, un hombre que en campaña polarizó el país al igual que la “derecha”, pero que cambió de un totazo el discurso una vez fue electo presidente de los colombianos.

Incluyente, humano, paritario, ambientalista, demócrata, sensible, respetuoso, estadista, fue lo que inspiró Petro en su posesión. Petro inspiró volver a creer en la recuperación de la fracturada institucionalidad de este país, carente de personalidad y credibilidad por la peor enfermedad que superó al covid: La Corrupción.

Podrá ser ingenuidad, pero le creo a Petro, perdón por pensar que es posible vivir en diferencia, respetando al otro como individuo así no se compartan las mismas ideas.

La grabación que hicieron un grupo de matones con un muchacho de 20 años en Segovia Antioquia a quien decapitaron con un serrucho para dejar un escarmiento a los seguidores de la paz tiene que dejar de ser costumbre, cotidiano, normal…

Si compartir la pretensión del nuevo gobierno que anunció cumplir los acuerdos de paz con las FARC, la intención de dialogar con los elenos y jefes de bandas delincuenciales va en contravía del pensamiento de los nuevos viudos del poder, no hay inconveniente…

Si pretender poner a producir la tierra que pocos tienen por el sólo hecho de darse el lujo de decir: “lo que alcance a ver es mío”; si poner en cintura al sector financiero para que cumpla su función de financiar el desarrollo de todos sin llenar los bolsillos de pocos, y si quitarle la teta por donde sale la leche del Estado que sólo ha alimentado a pocos los últimos 200 años, es convertirse en petrista, tampoco hay problema…

Si ponerle orden a las multinacionales mineras que llenan la barriga de pocos políticos de turno como contraprestación a las licencias de exploración y explotación en detrimento del medio ambiente, es pertenecer a la primera línea, qué le hacemos…

Si pretender convertir el sistema de salud en un derecho social con cobertura, calidad, oportunidad y acceso real, más que perpetuar una actividad financiera es convertirse en áulico del gobierno de turno, hay que pasar el riesgo…

Volver a creer en el Estado Social de Derecho es el deseo de la mayoría en este platanal en donde la “derecha” ha hecho y deshecho desde la Constitución del 91 para no ir más atrás.

A partir de hoy, presumo, pasará algo distinto, mejor o peor, no sé, pero no igual, a lo que nos tenían acostumbrados…

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